Palabras de bienvenida del Sr. Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Ciudad Real a los estudiantes de Primer curso de los Grados en Derecho, Administración de Empresas y Relaciones Laborales.
 

 
En nombre del equipo decanal, pero también en el de todos los que conformamos esta Facultad -profesores, estudiantes veteranos y personal de administración y servicios- quiero daros la más cordial bienvenida a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha. En nombre de todos, también, quiero agradeceros muy sinceramente el que, en un momento tan difícil para la educación en este país, hayáis depositado vuestra confianza en nosotros para continuar vuestros estudios. Estad seguros de que haremos cuanto esté en nuestras manos para no defraudaros.
 
Inauguramos un nuevo curso, y recibimos a una nueva promoción, con el compromiso de abundar en un triple ideal académico: mejorar la docencia y la investigación, fomentar el estudio y el aprendizaje e intensificar las relaciones con el sector productivo y social abriendo la Universidad a la sociedad castellanomanchega.
 
Deci´a Ortega y Gasset que “en la construcción de la universidad hay que partir del estudiante. No del saber, ni del profesor. La universidad tiene que ser la proyección institucional del estudiante, cuyas dos dimensiones esenciales son: una, lo que e´l es, es decir, escasez vital de su facultad adquisitiva de saber; otra, lo que e´l necesita saber para vivir.”
 
Cuando la universidad se convierte en el refugio de los que quieren aprender para vivir y trabajar, cuando la institución encargada de la formación superior se transforma en la esperanza de tantos y tantos jóvenes, azotados por el desempleo y la falta de oportunidades, la comunidad docente tiene que demostrarles, como añadía el propio Ortega que “es absurdo que se considere el edifico universitario como la casa del profesor, que recibe en ella a los discípulos, cuando debe ser lo contrario: los inmediatos dueños de la casa son los estudiantes, completados  en cuerpo institucional con el claustro de profesores”.
 
Os acercais a esta casa por primera vez. Y os recibimos gozosos y con los brazos abiertos. Nos congratulamos de que paséis a formar parte de esta comunidad educativa que tanto significa para nosotros. Sed todos bienvenidos a la Facultad, ya desde este momento vuestra alma mater, una Facultad en la que esperamos que os sintáis como en vuestra propia casa durante los próximos cuatro años.
 
En este vuestro primer día en la Facultad, queremos que sepáis que estamos dispuestos a trabajar en vuestra formación, con el objetivo de que durante los años que permanezcáis aquí, los estudios constituyan vuestra única preocupación. Y para ello, desde ya, os invitamos al trabajo... pero también a la acción; a ésa que trasciende las paredes del aula y se hace realmente significativa cuando se comparte y se proyecta. Os invitamos a convertir el conocimiento en arma para la vida y para el progreso personal y social.
 
El ingreso a la Universidad marca el comienzo de una etapa de la vida que se caracteriza por una mayor participación en la toma de decisiones de parte de los y las jóvenes. Ser estudiante universitario, estudiar una carrera particular es una elección personal en la mayoría de los casos que va acondicionar y comprometer, con probabilidad, el resto de vuestras vidas.
 
Si en todos los momentos de la vida académica los y las estudiantes deben asumir el protagonismo en su aprendizaje, en la vida universitaria ese posicionamiento es indispensable y se hace extensivo a todos los ámbitos de la participación estudiantil.
 
Asumir una actitud responsable como estudiante universitario implica tomar conciencia, por un lado, del contexto económico, social y político en el que se inscribe la vida académica; por otro, de las capacidades y habilidades que pueden ser puestas en juego para construir y transformar ese contexto.  Así, el protagonismo deja de ser utopía y se convierte en práctica.
 
La calidad de la enseñanza, la excelencia académica, la optimización de los recursos materiales y humanos, son objetivos cuyo cumplimiento no es patrimonio exclusivo de quienes ejercen el gobierno de la Facultad, sino un desafío para todos los que participamos en ella.
 
Estudiar en la Universidad Pública no constituye solamente un privilegio; entraña al mismo tiempo un compromiso con la sociedad que lo hace posible. Cada uno/a de nosotros/as puede-y debe- elegir la manera de retribuir a la comunidad esta inestimable posibilidad de formación.
 
Y como el hombre no se hace en el silencio, sino en la palabra compartida, os invitamos, también, a iniciar, entre todos, el diálogo y el debate crítico. Que las ideas producto de ese diálogo reflexivo, sereno y reposado adquieran vida, que se llenen de significado en ejercicios de análisis, de confrontaciónn, de compromiso, de acción, ... Pero, sobre todo, que vuestras palabras, vuestras decisiones y vuestras acciones involucren siempre la mente y el corazónn. Eso será ya garantía de éxito…
 
Otros antes que vosotros han traído esta nave hasta aquí. Ahora, os toca a vosotros y a vosotras. Aquí y ahora empieza vuestro trabajo. El de conseguir el éxito de vuestro proyecto personal. Confiamos en vosotros y en vosotras, y en vuestra capacidad para trabajar juntos en la tarea de demostrar que, incluso en estos tiempos tan difíciles, la educación sigue siendo la única salida posible para asegurar vuestro futuro particular y, por agregación, el futuro de este país. Un futuro que pasa, también, por el sostenimiento de los sistemas de protección social, sobre todo, del sistema público de servicios sociales. Y para ello queremos invitar a aquellos que os habéis decidido por Ciencias Sociales, a que contagiéis a nuestros políticos, autoridades, empresarios y ciudadanos de Castilla-La Mancha de ese entusiasmo, de ese compromiso y de esa entrega que soléis poner en todas vuestras acciones. Si algo distingue a esta Facultad es esa armonía entre la educación y la función social, dos de los ámbitos en los que este país necesita que sigáis trabajando sin descanso. A pesar de lo que escuchéis, recordad siempre que sois más necesarios que nunca. Vuestras competencias y vuestras habilidades serán los mejores instrumentos para conseguir una sociedad más instruida, pero también más justa y más equitativa. Pensad que lo que resulte de estos tiempos dependerá de vosotros, de vuestra hambre de justicia social, y de lo que podáis hacer como profesionales de la empresa, del derecho, y como trabajadores y trabajadoras sociales.
 
Los que trabajamos en esta casa y la sentimos como algo propio estamos acostumbrados a soñar. Por eso os invitamos, también, a soñar un sueño nuevo... Con ambición, pero también con humildad, con optimismo y con confianza en que obtendremos los mejores resultados. Si ello ocurre así, la Facultad, la Universidad, la sociedad y cada uno de nosotros saldremos fortalecidos.
 
¡Muchas gracias y buena suerte a todos en esta nueva singladura vital!
 
Ciudad Real, a 18 de septiembre de 2017.